Por los jóvenes caídos,   por las madres y familiares, la democracia y la unión de todos los venezolanos;  los gremios que hacen vida en esta casa de estudios: APROUPEL, SEAUPEL y SOUPEL, celebraron  una Eucaristía en los espacios de la Sala Libertador.

 

El presbítero Luis Atesta fue el encargado de dirigir la homilía con el fin de difundir la palabra de Dios y que la comunidad universitaria realizara sus peticiones para alcanzar reconciliación de todos los venezolanos.

Durante su intervención el padre exhortó al diálogo y al discernimiento para evitar actuar con la pasión y no con la razón en diferentes circunstancias que se presentan en la vida. “La situación que hoy enfrenta el país, nos debe invitar  a pensar y comprender antes de actuar”.

En ese sentido,  pidió a los tachirenses  convertirse en instrumento de paz, que  en  los corazones de los venezolanos albergue el amor y no el odio que paraliza; por los jóvenes futuro del país para que no pierdan la esperanza y que la luz ilumine a los profesores responsable de formar a esas generaciones.

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